¡¡¡Están locos estos romanos!!! El viernes por la noche nos fuimos para la cama y esa era la frase que se repetía en nuestras cabezas, sabíamos que en tan sólo ocho horas estaríamos camino de la aldea de Asterix y Obelix. Pero no todo es tan fácil en la vida, y cuando nos despertamos Lorenzo no estaba... en su lugar una lluvía no tan tímida como la de principio de semana hizo que nuestros planes se vieran truncados aunque solo fuera por unos instantes. Durante el desayuno decidimos hacernos fuertes y retar a la madre naturaleza. Llegaríamos a la aldea gala y allí decidiríamos, dependiendo siempre de lo que dictara el cielo. Decidimos unir toda nuestra energía positiva para que el sol apareciera de entre aquellas nubes que nos hicieron recordar de donde veníamos, el cielo se había convertido en asturiano el día que menos lo necesitabamos. Un aire a desilusión reinaba en la furgoneta a medida que la lluvia se hace más intensa. El limpiaparabrisas pasó de ir en la posición "suave" a la "muy fuerte" en cosa de cinco kilómetros, pero a lo lejos, muy a lo lejos se veía el cielo despejado. Unimos nuestras energías con más fuerzas todavía, y que quieren que les diga, poco se puede hacer contra la ilusión de ocho chavales que llevan toda la semana trabajando muy duro y que solo quieren divertirse, unido a la ganas que aportaba el conductor de la expedición y la música que siempre nos acompaña en los viajes (hemos escuchado desde los chichos hasta el rap que tanto les gusta a los chicos) todo esto se unió y la lluvía cesó, las nubes se evaporaron y nuestro amigo el Sol se unió a la fiesta que se montó en nuestra furgoneta. Gritos, aplausos y todo el nerviosismo acumulado explotaron a tan solo 50 kilómetros del parque. Estoy seguro que pagaríais por ver nuestras caras al llegar...
No hará falta que pagueis, aqui lo podreis comprobar...
Supongo que con las fotos podreís adivinar que porque decidieron dejar la visita a la capital de Francia para el último fin de semana. La diversión y el riesgo han ganado la batalla al amor y el romanticismo, tal vez por aquello de "Siempre nos quedará París"
Después de las fotos de rigor con esos entrañables personajes y sin perder ni un minuto más, nos adentramos en la aventura de la velocidad y los giros imposibles. Era la hora de subirnos a las montañas rusas...
La adrenalina se apoderó de nosotros y, para abrir boca, decidimos comenzar con los loops de la montaña amarilla.¡¡ No esta mal empezar el día boca abajo!!! Nos pasamos más de ocho horas recorriendo las calles de aquellas aldeas abarrotadas de gente mezclandose con el mismísimo Asterix y su fiel amigo Obelix. Por alli también estaba Panoramix, y como no, Idefix ese perrito blanco que todos quisieramos tener.
La guinda final fue la montaña de madera. Estuvimos más de una hora haciendo cola, y os puedo asegurar que merece la pena. Y sino, este video lo demuestra...
http://www.metacafe.com/watch/6400699/parque_asterix/
Y después de una larga e intensa jornada volvimos a Orleans para llenar unos estomagos que se habían ganado una buena cena, mientras comentabamos el día. Luego, cada uno disfrutó la vida como quiso.
Ahora empieza una nueva semana, ya la última, en la que os iremos contando un poco más de nuestra vida en Francia, dejando el fin de semana para un último tango en París.
Salud!!!


Ahi agarrando el pescuezo a un romano, como debe ser, que grande! un abrazo hermano y a seguir asi!
ResponderEliminarayyy me encanta el videooo!!!
ResponderEliminark recuerdos... jaja, ya veo que lo pasasteis genial, ahora a disfrutar de la ultima semana y de Paris.
Un besoteeee
Hola Bernardo... no se si la vida se habrá perdido un agente comercial, pero lo que sin duda hemos ganado es un gran escritor jeje. Disfruta mucho del resto del viaje.
ResponderEliminar